El día 14 de mayo de 1733 tuvo lugar la revelación:
“REINARÉ EN ESPAÑA Y CON MÁS VENERACIÓN QUE EN OTRAS PARTES”
El día 25 de septiembre de ese mismo año,
recibe Bernardo del Señor una ratificación de la Gran Promesa:
D. Vicente Vara
Rector de la Basílica de la Gran Promesa (1996 - 2015)
En
septiembre de 1731 comenzaba Bernardo de Hoyos (tenía 20 años) el estudio de la
teología en el referido Colegio de S. Ambrosio, hoy Centro de Espiritualidad
del Corazón de Jesús. Terminando su 2ª curso, conoce por vez primera el culto
al Corazón de Jesús. El P. Cardaveraz, le pide desde Bilbao un favor que le
brinda la oportunidad de leer el libro del jesuita francés P. Gallifet sobre
este culto. Su lectura impacta profundamente a Hoyos, que se ofrece ante el
Santísimo a cooperar cuanto le sea posible a la extensión de dicho culto.
Unos días
después, el 14 de mayo de 1733, fiesta aquel año de la Ascensión del Señor, acude
Bernardo con los demás estudiantes al templo donde celebraba el Colegio la
Eucaristía los días festivos, la hoy Basílica de la Gran Promesa; los
estudiantes se situaban en el presbiterio, a los lados del altar.
“Después de
comulgar, refiere Bernardo, tuve la misma visión del Corazón… rodeado con la
corona de espinas y con una cruz en la extremidad de arriba… Dióme a entender
que no se me daban a gustar las riquezas de este Corazón para mí solo, sino que
por mí las gustasen otros. Pedí a toda la Santísima Trinidad la consecución de
nuestros deseos. Y pidiendo está fiesta (del Corazón de Jesús) en especial para
España, en que ni aun memoria parece que hay de ella, me dijo Jesús: REINARÉ EN
ESPAÑA Y CON MÁS VENERACIÓN QUE EN OTRAS PARTES”
SU SENTIDO
Máximo Pérez S. J., moderno
biógrafo del P. Hoyos ( “El Poder de los débiles, Edapor 1991) explica así el
sentido de esta Promesa:
“Lo que parece deducirse de todo el contexto es que, ni Bernardo ni mucho
menos el mismo Jesús, intentaron hacer una competencia o campeonato entre
“partes” o “naciones”. Lo que parece deducirse de esta gracia concedida a
Bernardo es lo siguiente:
1. Se trata
de una gracia, no sólo para enriquecimiento personal de Bernardo, sino para ser
instrumento por cuyo medio Dios quiere dar a conocer a otros las riquezas del
Corazón de Cristo.
2. Bernardo
de Hoyos tiene una misión similar a Santa Margarita Mª de Alacoque: lo
que por medio de ella quiso realizar Cristo en su Iglesia,
proporcionalmente es lo que Cristo quiere realizar, por medio de Bernardo en
España y América”.
La Gran Promesa interpela, solicita, encomienda
personalmente al P. Hoyos a extender el reinado de Cristo especialmente en
España, en todo el territorio que constituía España en aquella fecha (1733): la
España actual más Filipinas e Hispanoamérica.
Así se quiere manifestar en las dos
capillas dedicadas en la Basílica, una de ellas a Ntra. Señora de
Guadalupe, patrona de Hispanoamérica, con la pintura de esta Virgen traída
desde México por su arzobispo el 24-10-1951 y rodeada por los escudos de las
hoy veinte naciones hispanoamericanas; y la otra, a Ntra. Señora de la Paz y
del Buen Viaje, la Virgen de Antipolo, imagen traída desde Filipinas por el
arzobispo de Manila el 27- 05-1951.
SU ACTUALIDAD
La misión que recibió el P. Hoyos, entendemos
que es ahora a nosotros a quienes corresponde realizarla, como él hizo tan
ejemplarmente, para seguir dando sentido y haciendo plena realidad la Promesa
del Corazón de Jesús, que será siempre un compromiso especialmente abierto para
los españoles y para los vallisoletanos. Extender el Reino de Cristo exige, hoy
quizá más que entonces, aceptar ante todo sus reglas, sus valores, sus normas,
vivirlo, proclamarlo y ofrecerlo, contagiarlo, transmitirlo en todo nuestro
entorno familiar y social. Para ello contamos ya hoy con la ayuda decisiva del
beato P. Bernardo F. de Hoyos (18-Abril-2010), que esperamos sea muy pronto
elevado a la gloria de la canonización.